sábado, 29 de octubre de 2011

EN PIAZZA DI SAN LORENZO...

Es triangular, chic y un lugar de encuentro en Roma. El nombre proviene de una capilla en la residencia de una mujer llamada Lucina. La plaza deriva en angostos callejones repletos de balcones hermosos, abiertos y llenos de vida en su interior.
   La mejor pizza de Roma deleitó nuestros paladares en esta bella piazza italiana.

domingo, 23 de octubre de 2011

ROMA DI MATTINA...

Las mañanas están frescas en Roma. También por las noches. Pero en ningún caso para usar ropa gruesa. Basta con un echarpe de tela y estás bien. 
   Se ven muchos adultos jóvenes. Van vestidos de traje y corbata (ellos) o de vestidos y tacones altos (ellas)... ¡pero con un casco bajo el brazo! Las motos y motonetas la llevan en Roma.
   Hoy salimos temprano para ver las ruinas, palacios, vías y plazas de Roma... ¡y también carros minúsculos! Los más chiquitos entre los chiquitos.

BALCONES DE ROMA...

Los ves a cada paso. Son los balcones abiertos de Roma. De repente, una silueta se mueve en su interior. Te dejan entrar a su casa y te quedas viendo sus barrotes, sus ventanales de madera pintados de verde, de azul, de rojo, de violeta.
   Los balcones abiertos de Roma invitan a quedarse mirándolos para siempre.

viernes, 21 de octubre de 2011

ROMA DESDE EL BUS...


Pensamos que la mejor forma de conocer algo de Roma era haciéndolo en un bus turístico. Compramos los boletos y nos fuimos a hacer la fila bajo un sol abrasador, pero no con demasiada humedad. Los vendedores indúes nos atosigaban con sus productos... quitasoles coloridos, gorros y jockeys... lentes para el sol.. cualquier cosa que te ponían frente a tus ojos sin dejar de hablar, sacándote de quicio. No entienden el significado de la palabra «no». 
   Por fin subimos al segundo piso del bus, nos pusimos los audífonos que te pasan al entrar y... ¡bella, Roma... ti vedo!

SOLEADA Y BELLA ROMA...


Al día siguiente nos despertó un sol brillante y una paloma picoteando el vidrio de la ventana del cuarto del hotel. Estamos a pasos del Termini, estación de trenes que impresiona cuando entras. ¡Parece un aeropuerto atestado de personas con maletas y bolsos corriendo por los pasillos interminables. Los «carabinieri» nos dieron la bienvenida. Risueños y parlanchines, hablan a los gritos, rápido, como metralletas... «buon giorno, signora! 

sábado, 15 de octubre de 2011

LLEGANDO A ROMA...

Verla no fue lo que imaginaba. Llegamos de noche y pensé que sería mucho más luminosa, fulgurante... pero es oscura. Eso no quiere decir que no es bella, sólo que mañana tendré una mejor visión de todo. Cuesta acostumbrarse a las penumbras luego de estar en la Gran Vía de Madrid y empaparse de su luz. 
   Mi romance declarado con Italia comenzó desde que nací. No sé por qué, pero siempre me ha fascinado su idioma, su música, sus cantantes fabulosos, su gastronomía, su gente, sus callejuelas estrechas con suelo de adoquines... sus balcones y cortinas al viento.